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Pregón de Semana Santa de Ciudad Rodrigo 2015, José Ramón Cid Cebrián

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Pregón de Semana Santa de Ciudad Rodrigo 2015, José Ramón Cid Cebrián
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Pregón de Semana Santa 2015
José Ramón Cid Cebrián
Ciudad Rodrigo

Para un mirobrigense, creyente, apasionado por las tradiciones, historia y cultura de Ciudad Rodrigo y su Tierra, es un grandísimo honor ser el pregonero de la Semana Santa de su ciudad. Muchísimas gracias a la cofradía de La Oración del Huerto por proponerme y a la Junta Mayor de Cofradías por nombrarme pregonero; en especial a Miguel Hernández Cenizo, presidente de la Cofradía de la Oración del Huerto por su cariñosa y bondadosa presentación.

 

A mayor abundamiento, el ser pregonero de la Semana Santa en este año 2015 supone una distinción muy especial por dos factores:


Primero, con el pregón de este año se cumple un cuarto de siglo de pregones de la Semana Santa Mirobrigense. Este es el número XXV, desde que se instauraran en 1991 por iniciativa del alcalde de entonces, Miguel Cid Cebrián, que además consiguió que aquel año desfilara en procesión por nuestras calles el Calvario de Juan de Juni. Hoy celebramos el veinticinco aniversario o “bodas de plata”; por ello no puedo menos que recordar a los 24 pregoneros que me precedieron.


Muchos ya se marcharon, a todos conocí y con todos mantuve y mantengo buena relación de amistad; no puedo menos que mostrar mi particular homenaje y admiración nombrándolos:

1991. Santiago Corchete
1992. Jesús Huerta
1993. Santiago Vegas
1994. Ricardo Bravo
1995. Feliciano Sierro
1996. Ángel Sierro
1997. Antonio Custodio
1998. Celia Hidalgo
1999. José Antonio Martín
2000. Manuel Belda
2001. Leopoldo Gómez Castaño
2002. José Manuel de Luis
2003. Justo García Sánchez
2004. Tomás Porras
2005. Agustín Herrero Durán
2006. Rafael García Cuadrado
2007. Manuel Delgado Sánchez-Arjona
2008. Miguel Cid Cebrián
2009. Luis Ruíz Gutiérrez
2010. Tomás Domínguez Cid
2011. Mª Paz Salazar Acha
2012. Jesús Alfonso
2013. Mercedes Martín González
2014. Lauren Risueño

 A todos ellos nuestra gratitud y aplauso.

 El segundo motivo es el siguiente: La Semana Santa Mirobrigense se enriquece. La cofradía de La Oración del Huerto a partir de este año sacará en procesión un nuevo paso, un “Cautivo” de principios del siglo XVIII, posiblemente de la Escuela Murciana. Es una “imagen vestidera” de medio cuerpo con un bastidor, con la cabeza y manos talladas. Posee los brazos articulados para adoptar diferentes posiciones; así, con las manos atadas, puede representar a “Jesús Camino del Prendimiento”, a Jesús Flagelado, a “Jesús Nazareno con la Cruz a Cuestas”, a “La Resurrección de Jesús” con los brazos alzados, etc. Este sentido práctico fue concebido cuando se fabricó esta talla, en una época de más crisis económica que la actual, para que con una sola imagen articulándole los brazos y manos, y cambiando la túnica, poder representar diferentes escenas de la pasión de Jesús.

 

Este Cautivo ha sido donado por la familia Charro Lis de la Dehesa Llen a la cofradía de La Oración del Huerto. Así se cumple un viejo deseo de esta cofradía que ya plasmó hace casi setenta años: En la Semana Santa de 1946 se publicó un librito, similar a los actuales, con pregón de la Semana Santa en la primer página, por Jacinto Sánchez-Vasconcellos; además de este autor, también escribía mi padre, Abraham Cid, y hay una descripción muy curiosa de las diferentes cofradías.


Con relación a La Oración del Huerto indica:
Hay, según parece, la idea de construir una capilla en la zona de “Las Viñas” cuya población aumenta constantemente con el incremento de la horticultura. En dicha capilla se instalaría la imagen de Jesús orando en el Huerto para recibir el culto continuo de los habitantes de aquellas cercanías (…). No sería extraño que estos plausibles deseos culminen en la adquisición de algún nuevo paso y en dotar a la procesión de esta cofradía de una solemnidad y lujo que la equipare a las más notables de nuestra ciudad.

Hoy se cumple aquel deseo con el nuevo paso del “Cautivo”. Se depositará, para ser venerado durante todo el año, en la parroquia de Conejera, sita en las mismas Huertas de las Viñas. Esta imagen saldrá por primera vez en procesión la tarde del próximo Domingo de Ramos, previa la bendición del capellán de la cofradía, don Ángel Martín Carballo.

LAS COFRADÍAS MIROBRIGENSES

La Semana Santa Mirobrigense la mantiene y engrandece las diferentes cofradías que integran la Junta Mayor. Para ellas vaya mi mayor gratitud y reconocimiento con una pequeña reseña de su historia por orden de antigüedad.

-Cofradía de La Oración del Huerto

Se fundó en 1883; en 1886 adquiere la actual imagen de Jesús Orando en el Huerto de los Olivos, cuando Juan Antonio González “anduvo casa por casa de todos los hortelanos”, para recaudar las cuatrocientas pesetas que costó. Aún conserva la condición de cofradía del gremio de los hortelanos y labradores.


-Cofradía de Jesús Nazareno

Se fundó en 1890 por los señores Cervera, Yepes y Posadas.1 Su imagen es adquirida en 1891 y sale por primera vez en procesión en 1892.


-Cofradía de la Santa Cruz.

Se fundó en 1895 en la hojalatería del señor Joaquín Martín García, cuando a este le encargó don José Cervera una cruz de zinc, que es la que actualmente tiene, para sustituir la pesada cruz de madera del paso del Nazareno. Quedando la cruz de madera sin saber qué hacer con ella los citados señores, junto con los oficiales de la hojalatería: Ladislao Trinchet y Benito González, deciden realizar un nuevo paso para la procesión del Viernes Santo, invitando a todos los compañeros y artistas de oficios y profesiones semejantes a formar una cofradía del gremio de los artesanos. Los primeros en unirse fueron Santiago Sánchez (Teneré), Ceferino Hernández, Eugenio Bellido, Adolfo Diéguez, Daniel Arroyo, Fermín Trinchet, Julián Trinchet y Marcelino Ruíz. Las andas para llevar la Cruz primitiva fueron construidas por el ebanista Gumersindo Lagar, padre del prestigiosísimo pintor Celso Lagar. En 1903 se sustituyó la cruz por otra nueva, que es la que se conserva en la actualidad2.


-Cofradía del Silencio. Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración

Se fundó en 1930. Por iniciativa de Jacinto Sánchez Vasconcellos. Rinde culto a la prodigiosa imagen del Cristo de la Expiración que, procedente de la iglesia de San Juan, se venera actualmente en San Isidoro y San Pedro.3

-Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad.

Viene saliendo regularmente en procesión desde 1928, aunque hay datos que salió en 1892, e incluso en algunos periodos esporádicos de mediados del siglo XIX.

-Cofradía de Jesús Amigo de los Niños. La Borriquilla

Se fundó en 1928 en la iglesia de San Isidoro y San Pedro, pero se tuvo suspender cuando en la procesión de aquel año cayó una campana y mató a tres niñas. En 1930 se restablece en la parroquia de Santa Marina por iniciativa de su párroco y notable historiador mirobrigense, don Jesús Pereira.

-Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias.

La imagen ya salía en procesión en el siglo XIX, pero la actual cofradía se funda en 1982, cuando inicialmente un grupo de amigos – Antonio Cantarinas, Josema del Rodeo, Tato, Toño Vasconcellos y Manolo Dorado- sacan el paso durante la procesión de La Carrera y deciden crear una cofradía femenina sus esposas.

TIEMPO DE PASIÓN

Posiblemente todo hombre tenga su PROPIA PASIÓN en algún momento de la vida según su sensibilidad particular. Personalmente me afectan varios motivos: El Viernes Santo de 1995 murió mi madre Mercedes Cebrián; en contraste, la noche del Domingo de Resurrección del 2000 se puso de parto mi esposa María Luisa y nació nuestra hija María Luisa la mañana del lunes de Pascua Florida.

Este modesto pregonero no es teólogo ni orador sagrado. Solamente puede ofrecer sus vivencias y recuerdos infantiles mezclados con lo que aprende, especialmente de escuchar la tradición que en su mayoría no se escribe, porque se transmite de forma oral de generación en generación hasta que en una determinada época se pierde. Quiero realizar mi pregón basado en lo que admiro, lo sencillo, lo natural y lo humilde de la sabiduría popular-tradicional.

En nuestra tradición a mí me ha impresionado la sencillez, ingenuidad, sutileza y, a la vez, profundidad, con que nuestros antepasados conmemoraban la Pasión de Cristo.

Cuando hablamos de Ciudad Rodrigo no lo podemos concebir sin su comarca, los Campos de su Tierra, su Diócesis, o partido judicial; como tampoco podemos concebir la comarca sin la ciudad. Por ello, no puedo resistirme a mencionar algunos aspectos de la pasión y pascua de nuestra Tierra y Diócesis.

Para los antiguos, la luna era la madre y gobernadora de la vida en la tierra, que con sus diferentes fases todo lo determinaba. El primer calendario que crea el hombre es el lunar basado en la regularidad de sus fases o cuartos. Con la era cristiana se impone el calendario gregoriano, que es por el que nos regimos en la actualidad con los santos del día, pero se conservan algunas reminiscencias del calendario lunar.

Según las reglas aprobadas en el Concilio de Nicea, celebrado en el año 325, para determinar el domingo de Pascua de Resurrección, éste se celebrará el domingo siguiente al plenilunio (luna llena) inmediatamente posterior al 20 de marzo, que oscila entre el 22 de marzo y el 25 de abril. Por ello siempre coincide el plenilunio en una de las noches de Semana Santa. Así, nuestra fiesta laica del Carnaval está vinculada a la Semana Santa por luna y media de antelación, que corresponde a los cuarenta días de la cuaresma coincidiendo siempre el Carnaval con la luna nueva.

Cuenta el refrán de la Tierra: No hay carnaval con luna ni semana santa oscura.

También la luna llena de la semana de Pascua poseía sus virtudes para la agricultura:

Caiga alta, caiga baja, la semana de pasión,
Para sembrar los garbanzos es la semana mejor.


Así vinculadas al calendario lunar, tenemos otras importantes fiestas de la iglesia: el Corpus Christi, el jueves que sigue al noveno domingo después de la primera luna llena de primavera y el Jueves de Ascensión, cuarenta días después de Pascua:

Tres jueves tiene el año que relumbran más que el sol
Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión.


Antaño en nuestros campos era frecuente escuchar la música de los cencerros y esquilas del ganado, que realizaban las veces de una gran orquesta con los diferentes tipos de timbres, desde los graves
cabestreños, zumbos, zumbas, a las agudos campanillas, cascabeles, mulares, pasando por los cencerros vaqueños, ovejeños, esquilones y esquilas. Cuando moría algún familiar o allegado y durante toda la cuaresma, se enmudecían en señal de luto introduciéndole en el interior paja o heno con el fin de silenciar el badajo. Cuando el luto concluía o llegaba el domingo de Resurrección, se liberaban los badajos para que los campos volvieran a tintinear con la alegría de los sones ganaderos.

Por otro lado, es costumbre que en la misa del Domingo de Ramos se reparta el laurel bendecido; después se guarda en la despensa para utilizarlo como condimento de los guisados. Pero también era costumbre realizar una cruz con el ramo de laurel y colocarlo en la entrada de la vivienda para que la proteja; incluso los antiguos labradores elaboraban con el tronco del ramo pequeñas cruces que colocaban en los sembrados, pastizales y árboles para que se protegiera la cosecha, el pasto o la fruta.


Otra de las antiguas tradiciones de nuestra tierra consistía en que a los perros mastines que guardaban los rebaños, para protegerlos de la mordedura del lobo en una zona tan vital como es la garganta, se le ponían los hierros o carlancas, que es un collar de cuero o hierro entrelazado con pinchos hacia fuera. Así las carlancas se solían construir artesanalmente por Corpus Christi o la Ascensión, que son las fechas consideradas más propicias para la fabricación de amuletos. A veces, se rociaban con agua bendita o se le ponía una cinta o gargantilla que se hubiera pasado por una imagen de San Blas, santo protector de las gargantas.


Los clavos o pinchos de una carlanca solían estar dispuestos de tres en tres. El número tres se le consideraba como un número alegórico en la antigüedad. Aparece en multitud de tradiciones, como los tres clavos de la cruz de Cristo, los tres crucificados, (Cristo y los dos ladrones).

Los pastores cuando le ponían la carlanca al mastín recitaban la siguiente oración tradicional:

Tres clavos tenía Cristo
el buen ladrón
y el mal ladrón
y nueve son pa la oración.

Que cuide el perro el cierro
y que el lobo muerda el hierro.

Amén.


EL ARADO CANTARÉ


Este discurso me ha invitado a cerrar los ojos, a recordar y soñar con los…
tesoros de cerebro y corazón, que definiera Unamuno cuando dijo que …mejor habla el pueblo que la Academia. El canto popular sabe a tierra y está chorreando vida. Por ello nuestros campesinos acuden a la metáfora para cantar sus coplas con la frescura y candidez que los caracteriza. He recurrido a las canciones tradicionales que son el lirismo del pueblo y evocan la sutileza de nuestra gente.


Con la era cristiana llegó también un artilugio que revolucionó la agricultura: el arado romano, que ha mantenido su vigencia durante dos milenios para sucumbir en la segunda mitad del siglo XX al ser sustituido por la moderna y actual maquinaría agrícola. Hoy día nadie recuerda las piezas del arado, sus curiosas denominaciones se han perdido en el olvido de la memoria colectiva. En nuestra Tierra y en toda la provincia de Salamanca, antaño se cantaba cuando se trabajaba, particularmente cuando se araba la tierra con el arado romano tirado por la pareja de bueyes y especialmente la canción de arada,
el arado cantaré, de la que he recogido bastantes versiones en muchos pueblos de la comarca, donde siempre comparan el arado con la pasión de Cristo4.

También en la comarca de El Rebollar era característico que al suspender los bailes de domingo durante la cuaresma, los mozos y mozas se juntaran en grupos para interpretar el arado cantaré.

Hoy no cantes tan arrecio
hay que cantar más despacio,
que está de luto la Reina
porque ha muerto el Padre Santo.

El arado cantaré
e piezas lo iré formando
y de la Pasión de Cristo
Misterios iré explicando.


El dental es el cimiento
donde se forma el arado,
pues tenemos tan buen Dios
amparo de los cristianos.


Los orejeros son dos
Dios los abrio con sus manos
significaron la gloria
que esperamos los cristianos.


La cama será la cruz
la que Dios tuvo por cama,
al que esta cruz anduviera
nunca le faltará nada.


La reja será la lengua
la que todo lo decía
válgame divino Dios
y la Sagrada María.


La mancera es un rosal
cargadita de colores
María coge colores
en su rostro virginal.


La telera y la chaveta
ambos brazos hacen cruz,
consideramos cristianos
que en ella murió Jesús.


La tarigüera que atraviesa
por el dental y la cama
será el clavo que pasó
aquella divina palma.


Las argollas son dos hierros
donde está todo el gobierno
significa la corona
la que a Cristo le pusieron.


Y el timón que hace derecho
que así lo pide el “arao”,
significa la lanzada
que le atravesó el costado.


Y el agua que el gañán lleva
metida en el botijero
significa la amargura
que bebio el rey del cielos.


Los bueyes son los judíos,
los que a Cristo le llevaron
desde la casa de Anás
hasta el monte de Calvario.


El gañán es el cirineo
el que a cristo le ayudaba
a subir la Santa Cruz
de madera tan pesada.


La azuela que el gañán lleva
para componer su arado

segnifica” el martillo
con que remachan los clavos.


El”hijuelo” quel gañán lleva
y agarrada con las manos
significa bien las varas
con que a Cristo lo azotaron.


El surco que el gañán deja
por medio de aquel terreno
significará el camino
del buen Jesús Nazareno.


Las coyundas son las fajas
con que lo tienen fajado
los cencerros los clamores
cuando lo están enterrando.


CALVARIO DE PEÑAPARDA


Nuestro relevante folclorista don Dámaso Ledesma, en su
Cancionero Salmantino, publicado en 1907, recogió en su sección quinta, según la denominación del país: pasiones y calvarios, que son canciones religiosas, que se usan en las procesiones y romerías a los Calvarios que generalmente existen en los alrededores de los pueblos, y son también las canciones favoritas en tiempos de Cuaresma. Sobre su antigüedad nos aclara: Acaso son estas canciones adaptaciones regionales de los cantos primitivos de la Iglesia, como lo demuestra el hecho de que, desprovistas de las notas accidentales y de adorno, quedan reducidas a un canto-llano.5


Yo todavía tuve la suerte de recopilar algunas un siglo después. Al sur de nuestra Diócesis civitatense, en el arciprestazgo de Águeda, comarca de El Rebollar, antiguo Campo de Robledo, recogí esta pasión en la localidad de Peñaparda que se canta en la Hora Santa del Jueves Santo:

Jesucristo cuando oró en el huerto
a su padre eterno así le pidió
aquel cáliz grande de amargura
que para sufrirlo le diera valor.
Cuando contemplo,
la sangrienta y angustiada muerte
y ya le aguardaba la sangre al sudor.

Por codicia de treinta dineros
el traidor de Judas a Cristo vendió,
le aprisionan y a Anás lo llevaron
cinco mil azotes le dan con rigor.
Eso y más sufrió,
por sacarnos de aquel cautiverio
de la primer culpa que Adán cometió.


Todo el pueblo gritaba y decía
que le asegurasen en dura prisión
y los jueces con falsos testigos
a Cristo le hicieron falsa información.
Después de un sayón,
le dio a Cristo tan gran bofetada
que todos los cielos y el mundo tembló.


Ya la turba decía que muera
y le crucifiquen por enredador
como lobos rabiosos los jueces
Cristo le ponen en mayor prisión.
Después de un balcón
se asomaba Pilato diciendo
vedle aquí azotado, tened compasión.


Luego Anás y Caifás repetían
y él maldito Herodes todos a una voz
que Pilato sentencie la muerte
y el muy temeroso la muerte firmó,
porque conoció
que aquel hombre no tenía culpa,
que por sus milagros era hijo de Dios.


Con la cruz en sus hombros lo sacan
y en voces malvadas decía un pregón:
Muera, muera Jesús Nazareno,
el falso mesías alborotador.
Por burla y risión
una caña le ponen por cetro
y una soga al cuello, tiraba un sayón.


Con la sangre que va derramando
ya desfallecido tres veces cayó,
los verdugos con muy recios golpes
hacen se levante siga la estación.
Y el pueblo ajustó
a Simón Cirineo en su ayuda
porque moribundo, miran al Señor.


Con muy roncas atribulaciones
llegan al calvario con mucho rigor
en un leño cruzado lo tienden
allí crucifican a nuestro señor.
Con rabia y furor
se levanta y entonces Longinos
con la aguda lanza, su costado abrió.


Con ansiada y angustiada muerte
a su padre eterno así le pidió
que perdone tantas ignorancias
y culpas mortales y las perdonó.

A entender nos dio
perdonemos nuestros enemigos
como Cristo lo hizo muy de corazón.
Pídele perdón
de tus culpas ya llegué arrepentido
te dará la gloria, pues por ti murió.


Y AL TERCER DÍA RESUCITÓ


Una pasión y muerte sin el júbilo de la resurrección no se concibe. ¿Cómo celebraba la gente de nuestra tierra la Pascua de Resurrección? Con mucha alegría, con sus cánticos y bailes, y volviendo a comer carne. El Domingo de Resurrección y Lunes de Pascua Florida se degustaba nuestro tradicional hornazo, cuyo origen lo encontramos en el diccionario de uso del español de María Moliner;
Hornazo: Rosca guarnecida de huevos que se cuecen juntamente con ella en el horno. Igual que mona o regaifa: Agasajo que se hace en los pueblos el día de Pascua al predicador que se ha tenido en la Cuaresma después del sermón de gracias.6 Hay que tener en cuenta que en un primitivo origen, la carne era muy escasa por lo que el hornazo, mona, o regaifa, solamente se podían rellenar de huevos.

En el norte de nuestra Diócesis civitatense, en el arciprestazgo de La Ribera, comarca de La Ramajería, encontramos un canto de resurrección en la población de Villasbuenas de la Ribera. Dámaso Ledesma lo recogió hacia 1905 y se publicó en el Cancionero Salmantino. Segunda Parte en el año 2011. En 1984 mi maestra Pilar Magadán completó las letras de este cántico conocido como “El Calvario de Las Chichas”, por su relación con el hornazo. Yo también lo pude recopilar al viejo tamborilero, el señor Constante, que lo tocaba como pasacalles.

Qué floridito encontramos esta mañana el camino,
por ser mañana de Pascua la Virgen lo ha florecido.

Levántese el señor cura la mañanita de Pascua
a quitarle el manto negro a la Virgen Soberana.


Qué triste estaba la Virgen, Jueves Santo de pasión,
qué alegre estarás ahora día de la Resurrección.


Quítate el manto de luto y ponte el de la alegría
que el que murió en el madero resucito al tercer día.


Quita el manto, quita el manto, quita el manto de dolor,
quita el manto, quita el manto, que Cristo resucitó.


El hornazo de las mozas ya está puesto en el altar
y ahora falta el de los mozos que lo vayan a buscar.


El hornazo de los mozos ya lo fueron a buscar
(y) ahora llaman a las mozas “pa” que salgan a bailar.


ALELUYA, ALELUYA


ALELUYA, viene del Hebreo: HAL-LELU-YAH, alabad a Yahvé. Voz de júbilo usada por la Iglesia, especialmente en tiempo de Pascua.


Así se denominaba cada una de las estampitas que se daban al pueblo el sábado santo y al paso de las procesiones. Por extensión, cada uno de los grabaditos contenidos en un pliego de papel con la explicación de un asunto histórico, ficticio o religioso.


Pertenecen al género de “literatura de cordel” y su forma es la de una hoja de aproximadamente doble folio, con viñetas cuadradas, sencillas de entender y de gran ingenuidad, grabadas con tacos de madera, en número variable, siendo la mayoría de las veces 48, dispuestas por ocho filas de seis cada una.


Estas viñetas cuando eran de motivos religiosos, se solían recortar para ser convertidas en estampas. Las más antiguas carecen de texto, pero a partir del siglo XIX combinan un pequeño y sencillo escrito narrativo para enriquecer la comunicación y facilitar la comprensión de un público generalmente infantil o de poca cultura.


Con frecuencia, para conseguir más amenidad, esa narración figura escrita en rima, generalmente pareados y a veces tercetos o cuartetos. No obstante, prevalece la imagen sobre la palabra, dado que las aleluyas están hechas en una época que existe un alto índice de analfabetismo.


Por su condición popular y económica, la aleluya ha desempeñado, casi en exclusiva, una función didáctica y de entretenimiento de gran parte de los niños y de muchos mayores de España, hasta casi mediados del siglo XX, al no existir una literatura especializada al alcance de las clases populares.


A su vez la aleluya, formada por una tira continuada de imágenes relacionadas o seguidas con hilo narrativo, produce sensación de movimiento y viene a ser la antecesora del cine y del tebeo o cómics.


La temática original fue la religiosa, estampas y vidas de santos, pasajes de la Biblia, vida de Jesús y procesiones.


Los tipógrafos que las estampaban se transmitían de generación en generación los tacos de impresión, muchas veces deteriorados o gastados, dejando la calidad mucho que desear. Necesariamente tiene que ser un producto barato, de ahí que la característica de impresión y del papel fuera la mínima, dando lugar a la expresión popular “es una aleluya”, para calificar una pintura despreciable o de poca calidad.


En Cataluña posiblemente tuviera el origen tipográfico de la aleluya, por lo menos es donde encontramos más establecimientos dedicados a ello. Allí se denomina “auca”, que significa oca, animal muy representado en antiguos cartones de aleluyas utilizados para el juego, los cuales dieron lugar al popular juego de la oca de todos conocido.


En Ciudad Rodrigo y su Tierra, como en toda España, encontramos bastantes referencias en la tradición de las aleluyas. En 1904, Casiano Sánchez Aires, en su
Breve Reseña Geográfica, histórica y Estadística del Partido Judicial de Ciudad Rodrigo, en el apartado titulado Otras costumbres peculiares de Ciudad Rodrigo, escribe:


El Sábado Santo se tiran profusamente al pueblo reunido en la plaza de Amayuelas o en sus inmediaciones bonitas y variadas aleluyas en la catedral y en algunos establecimientos particulares, dando lugar a otros tantos pisotones, atropellos y caídas.


Esta práctica, perdida hace años, fue frecuente en muchas poblaciones de la comarca; así los niños y muchachos corrían en alboroto a recoger las aleluyas que tiraban los días de Semana Santa, al grito de: ¡
Aleluya, Aleluya, el que la coja es suya!


Desde hace años, me he dedicado a recopilar y coleccionar objetos que representan aspectos tradicionales populares, que en la actualidad se han perdido; así he formado una curiosa colección de aleluyas de los siglos XVIII, XIX y XX, de diferentes impresores y de variada temática.


Para la Semana Santa Mirobrigense de este año 2015, con motivo de cumplirse el XXV aniversario de sus pregones, he reproducido de mi colección esta aleluya que representa una procesión de Semana Santa, con el fin de obsequiar a los asistentes.


En el hall de la salida la pueden recoger.


Buenas noches y muchas gracias por su presencia y atención.


José Ramón Cid Cebrián

____

NOTAS

1 Varios autores. LA SEMANA EN CIUDAD RODRIGO 1946. Talleres tipográficos de Francisco Domínguez.

2 Varios autores. LA SEMANA EN CIUDAD RODRIGO 1946. Talleres tipográficos de Francisco Domínguez.

3 Varios autores. LA SEMANA EN CIUDAD RODRIGO 1946. Talleres tipográficos de Francisco Domínguez.

4 En los cancioneros salmantinos de Dámaso y Ledesma y Aníbal Sanchez Fraile ya figuran diferentes versiones de “el arado cantaré”.

5 Dámaso Ledesma. FOLK-LORE Ó CANCIONERO SALMANTINO. 1907. Pp. 141.

6 María Moliner. Diccionario de uso del español. Editorial Gredos. 3ª Edición. 2007.

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