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PREGÓN DE LAS FIESTAS DE PEDROTORO 2017. Jesús Alfonso Sánchez

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PREGÓN DE LAS FIESTAS DE PEDROTORO 2017. Jesús Alfonso Sánchez
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Sr Alcalde pedáneo, autoridades, amigos todos.

Dedico este pregón a todos cuantos me hicieron la caridad del vino de uva, del pan de trigo y del chorizo de puerco: alimentos que templan las carnes y hacen verdadero al espíritu.
No peca contra ningún mandamiento de la ley de Dios, quien se acicala para salir al encuentro del amigo.

Jesus Alfonso Sanchez - pregon de las Fiestas de San Miguel Arcangel en Pedrotoro - 1

Cierro los ojos y sueño y veo tiempos pasados de las fiestas de mi pueblo, que bien pudiera ser éste, donde se gritaba por la calles: ¡Hay churros calientes!, y en la barra de la escuela del pueblo: ¡Ruede la ronda de anís! A probar la fuerza por una perragorda! ¡Veinte reales al mozo que gane la cucaña! ¡Juego de pulso y juego de habilidad! ¡Gire el tiovivo sobre su eje! ¡Niño, no me pises los cartones! ¡A diez la tira y a probar suerte! Oiga usted, ¿es verdad que se ha escapado un toro? ¡Huye muchacho que te trinca! Y la vendedora de gambas nos recuerda lo frescas que las tiene después de cada riego con agua del caño.

Y con los ojos cerrados veo caer la lluvia mansa de Septiembre sobre los puestos y tómbolas, donde me llaman la atención las banderillitas minúsculas de mil colores, y las bailarinas y los toros de adorno, y las escopetas que nunca aciertan el disparo sobre las bolas de colores que tanto ansiamos por su sabor, y el algodón dulce, y las palomitas de colores.

Y pienso en los años pasados, y en como la niñez dio paso a la juventud y ésta a la edad madura en la que me encuentro , y ahora pienso , cierro los ojos y veo una casa de pueblo con amplios miradores soleados al campo, y una lumbre baja con leña de encina, donde leo mis libros favoritos bajo la mirada atenta de mi esposa, Charo, que todo lo llena de dulzura, y ella plancha y lee y me observa como si yo no me diera cuenta; y pienso en las largas carreras de los años pasados con mis amigos, Jesua y Navais, carreras terapéuticas, que a veces terminaban en largos baños en el Águeda, siempre con la sensación de bienestar tras el esfuerzo y la compaña; y leo y estudio mis libros de texto en la soledad de mi despacho y enlazo la lectura con la aplicación clínica en mis pacintes y soy feliz, en mi pueblo, en mi casa de campo, aquí muy cerca del tuyo, de Pedrotoro, austero y orgulloso, festivo y trabajador, humilde y poderoso.

¡Qué sencillo es vivir en armonína! ¡Qué armoniosa la naturaleza muestra su equilibrio! ¡Qué sabroso es el pan de cada día! ¡Qué dichosa la Paz de cada instante! Solo el hombre se empeña en su destrozo, cuando el hombre piensa en su egoísmo. Aquí nacen los Grajos y Vencejos que Camilo José define así:

El hombre suele ser un animal irresoluto y dubitativo, idealista, histérico y zascandil; uno tiene una idea bastante precaria del hombre, ese pequeño miserable empeñado en entorpecer la generosa marcha de la naturaleza. Entre los animales serios –el león, el asno, la cabra –no hay funcionarios, ni fiscales, ni curas, ni policías, ni comerciantes, y las cosas marchan con mayor fluidez y buen sentido. Se conoce que esto de la civilización es patrimonio de presos vocacionales, de reclusos que miman y acarician – y le sacan brillo, los domingos por la mañana, para mejor deleite – a la reja que los constriñe y les poda las alas de la libertad, verdad que sí Sr Puigdemont.

Son los días de la alegría, del vino largo y de la canción pronta, del baile hasta caer rendidos, de la ropita de cristianar y del veguero en los labios.

Un pueblo que durante tres días al año – tampoco hacen falta más –es capaz de ahogarse en buena fe, es un pueblo cuyo nombre debe escribirse en la historia, con gruesas letra de oro para que el mundo se entere.

El telón se va a levantar. Y mientras lo hace, retumba por los montes un fuerte y estentóreo ¡VIVA PEDROTORO! de nuestros antepasados.

El pueblo es un pueblo cualquiera, un pueblo perdido por tierras de Castilla, no por la Castilla del páramo y el cereal, sino por la otra, por la del vino y el monte bajo, los chaparrales y la paloma zurita, el encinar, el canchal, el pollo de perdiz y las vides naciendo en la linde misma en donde muere el pino de la resina.

El pueblo está lejos del ferrocarril, lejos de la carretera general, lejos del río, agazapado a la sombra de la torre parroquial, una torre de viejo granito que la sequía de cuatro siglos, esa sequía que desnudó a Castilla, no ha permitido que criase el cariñoso, el silencioso, el verdinoso musgo de los años.

El pueblo está reclinado sobre una ladera suave, rodeado de viñedos de verde color de manzana y de encinares grises como la luz del invierno. A la salida del pueblo, la picota se yergue- la misma carne de piedra que la parroquial- con su sombra de palo siniestro y un nido de avispas en el capitel, mirando para la sembradura, quién sabe si un poco como protegiéndola.

El pregonero llega a este pueblo, en esta noche de principios de otoño, con el alma serena, el corazón tranquilo y la mente vivaz, pensando en los años pasados y en sus orígenes de gente de pueblo.

El pregonero vivió ( y vive en sus recuerdos ) en el campo, en una casa misteriosa y amable, pintada de blanca cal, con cuadra y con bodega, con pozo profundo y un corral de altas bardas, de cumplidos tapiales, de albarradas vetustas quizás cargadas con el recuerdo de todas las historias.

En el corral del pregonero – que es un corral como el que debiera tener, por ley, todos los pregoneros- silba la golondrina, sestea el gato, se pudre de santo hastío la tortuga, lo sobrevuela la cigüeña y crecen y prosperan, como prospera la paz, dos árboles del Viejo Testamento, dos árboles antiguos, maternos, airosos como las fuentes del agua, dos árboles a los que se oye respirar, dos árboles entrañables, llenos de encanto, de nobleza y de sabiduría, dos árboles que enamoran al pregonero.

El pregonero, sentado a la sombra de sus dos árboles, espera el agosto que da sabor a los higos y el septiembre que enciende las granadas que estallan como revienta un corazón.

Al verde, tierno y literario, de la hoja de la higuera, que es un verde para encuadernar a Baudelaire, hace extraño contrapunto el verde casi altanero del granado, un verde para pintar los ojos de las mujeres de los leales del Cid.

Es fácil entornar la mirada e imaginarse todo un cumplido mundo de amorosas alucinaciones, de bravas escenas de cetrería, de amables y vagas danzas o títeres sin fin. Pero también es bello – y fácil también- abrir los ojos a los dos árboles – al granado de hierro, a la higuera blanca – y llegar a creerse, como en un sueño que fuera talmente como una bendición de Dios, que el mundo está a punto de perecer y que, después de muerto, el paraíso estuviera plantado de higueras y de granados sin fin.

Contamos, agotadamente, todas las sombras que quieran darnos, con su desinterés, su amor, y vamos viendo cómo el sol marcha por el firmamento, o un asno rebuzna como un héroe en la lejanía, o un niño juega con la imaginación poblada de cadáveres recientes, o una mozuela lava- las mozuelas, madre, las de aquesta villa –su camisolín de novia en el agua clara del restaño del arroyuelo sin nombre, sin límite, casi casi, sin restaño ni agua clara.

Vamos sintiéndonos vivir – en medio de un mundo que se siente, inexorablemente morir-, y notamos, llenos de alegría, que los pulsos aún laten a compás en la muñeca, que los ojos todavía descubren su Mediterráneo de cada mañana, que las piernas aún sirven para andar, y los brazos para abrazar, y el pecho para servir de almacén de la sangre.

El campo – este campo, aquel campo, el otro campo, el de más allá – no se ve igual desde cada ventana. Pero la ventana que se apoya en las dos muletas del granado y de la higuera se abre como un campo que todos sabemos mirar, pero que muy pocos, y quizás muy escogidos, encuentran.
El meridiano de España no pasa por la calle de Alcalá. El meridiano de España pasa entre mis dos árboles, entre los dos árboles de todos los españoles, incluidos los catalanes, entre la higuera y el granado que a todos nos prestan su sombra, si la pedimos prestada, para que a su sombra podamos leer a fray Luis, o podamos hablar con el jornalero de color tierra que vuelve del tajo, o podamos dormir la honesta siesta de la media tarde. O podamos también -¿y por qué no? – contemplar, llenos de santa paciencia, el atroz espectáculo de todos los mundos que perdieron los dos sentidos: el de la paciencia y el de la santidad, el de la higuera alba y el del granado férreo.

El pregonero vive en el campo, en una casa amable y misteriosa, recoleta y llena de ternura, enjalbegada con mimo y con esmero, provista de amplia cuadra, de bodega de mil arrobas, con hondo y fresco pozo, patinillo de guijos y dos árboles que rebosan salud, que sudan buen sentido, que todo lo inundan de bueno y honesto sabor a antigüedad: un sabor que sirve para dar aplomo al paladar, para sentar el espíritu, para templar las carnes que el mundo – ¡qué ironía¡ se empeña en destemplar.

Ha llegado ya el momento de la despedida y no puedo por menos que ensalzar el vigor y la fuerza y la nobleza de este pueblo y sus gentes, pueblo que tiene tantos años ya que el latido de su tiempo se mide por siglos (y sino que se lo pregunten a los autores de sus pinturas rupestres), y, sin embargo, ¡ parece que aún acaban de desmontar la plaza de años anteriores! Y otra vez están aquí el bar de la escuela, el requiebro al oído de la moza en el pasodoble final y la misa del domingo en honor a su patrón San Miguel Arcángel.

Ahora sí, muchachos y hombres de Pedrotoro, mujeres y niñas de Pedrotoro, gritad conmigo VIVA SAN MIGUEL, VIVA PEDROTORO ¡!!!!

Este Pregón ha sido extraído de los apuntes carpetoventónicos de D. Camilo José Cela, exceptuando lo que es de cosecha propia.

Jesus Alfonso Sanchez - pregon de las Fiestas de San Miguel Arcangel en Pedrotoro - 2
 

 

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sus escrofa
October 17, 2017 sus escrofa

Ojala fueras media sombra. [...]

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Escoly Criado
October 17, 2017 Escoly Criado

Comparto vuestra solicitud a la Junta de Castilla León y tenemos que"" estar muy alertas [...]

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sus escrofa
October 16, 2017 sus escrofa

Pero no podeis seguir tan sectarios . Estos titulares podemitas asustan a la gente y a [...]

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sus escrofa
October 15, 2017 sus escrofa

Es de agradecer que recapituleis y reconozcais el esfuerzo y el trabajo de gente que [...]

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