última hora

CRUCIFICANDO, EN GERUNDIO…, por Lucía Risueño Risueño

Interlineado+- AFuente+- Imprimir el artículo
CRUCIFICANDO, EN GERUNDIO…, por Lucía Risueño Risueño

En estos días de Pasión, donde muchas veces por costumbre, otras por vacación, y algunas por credo, recordamos apesadumbrados la figura de Jesucristo en sus últimos momentos humanos, quizás no nos vendría mal ir un poco más allá de la mera imaginería que describe el sufrimiento de los latigazos y crucifixión, y comprender realmente por qué todo aquello sucedió, pues es posible que no nos resulte tan ajeno si miramos en derredor.

Decían de Jesús que tenía una serie de dones excepcionales: su generosidad, su altruismo, su capacidad de escucha y ayuda, su humanidad, entre otros muchos. Todo ello hizo que las personas que le rodeaban vieran en él algo distinto, cercano a lo optimo, a lo divino, al que él aludía siempre cuando le preguntaban el porqué de sus actos.

Lo que lograba hacer lo denominaban “milagros”, por resultar inexplicable a los que observaban; por más que buscaban razones, no lo entendían, les fascinaba, similar a lo que provoca la magia, cuyo truco está aunque no es fácil dilucidarlo al no saber qué hay más allá.

Además, su mensaje era diferente al habitual, distinguiéndose de los de otros que pretendían satisfacer intereses y egoísmos, a través del poder y del dinero, en vez de proponer el mero servicio como lo principal. No pasó desapercibido y hacía consciente a muchos cuan lejanos se encontraban de él espiritualmente. Para tratar de equipararse, quizás algunos, ni esforzándose mucho lo conseguirían.

A quienes incomodaba sus actitudes, le ponían retos y lances para tratar de demostrar que no era mejor que ellos, pero de sus embistes solía salir airoso, pues poniendo un simple espejo, se devuelven fácilmente los desprecios. Y a todas esas Poderosas Autoridades, que en el fondo no eran “trigo limpio”, le decía claramente que sus acciones lejos se encontraban del buen camino, por más justificación que quisieran encontrar, tratando de hacerles ver cuan equivocados estaban.

A pesar de tanta violencia verbal sufrida, de las ofensas o burlas que recibía, no dejaba de poner sus dones al servicio de aquellos con los que se encontraba que merecía la pena prestar ayuda. Quienes supieron valorar su buen hacer, lo agradecieron y disfrutaron, pero a los que sus características envidiaban o temían, les producía rechazo y criticaban. Es complicado aceptar limitaciones y errores, al fin y al cabo, nadie se considera que es “mala gente”.

Liderar una idea distinta es lo que tiene, que se pone en evidencia al cabecilla que está en ese momento, lo cual no suele aceptar de buen agrado, por ello ve preciso eliminar al nuevo rival cuanto antes, destruirlo cuanto sea posible, y lamentablemente, siempre encuentran siervos que le ayuden a conseguirlo, aparte de esos “judas” que se prestan a venderle, si creen que eso les trae algún beneficio; también quienes le nieguen, por supuesto. En el ser humano, el miedo es libre… y muchas veces, también abundante.

Y así pasó, que apoyado en ese Pueblo entregado y bastante ignorante, el Poderoso encuentra cómo potenciar su capacidad de destrucción inmensa de lo bueno, si así se orienta. Y así ocurrió… que el vil gana y vence a la bondad, para perjuicio general.
A pesar de que los tres días pasan rápido, y la posibilidad de resurrección asome en el horizonte, en estas fechas que vemos y reflexionamos sobre lo que sucedió hace más de 2.000 años con aquel buen hombre, cuya única misión fue traer luz sobre las sombras planteadas por los potentes villanos, no obviemos nuestro tiempo y entorno, para así evitar proseguir, ahora nosotros, crucificando también, en gerundio.

 

4 Comentarios

  1. clagar 10:35, Abr 05, 2018

    Es posible que mi interpretación de “CRUCIFICANDO, EN GERUNDIO…” sea un error mío. Por si acaso he vuelto a leer ( ya lo releí varias veces antes de escribir mi comentario porque algo no me cuadraba) y lo escrito me sigue pareciendo nada acertado. Pero puede también que sea un error de quién lo escribió; quizás en el fondo, en la forma o, lo mas probable, no se acertó con el tono.

    Coincido, porque yo también lo pensé en mi primera lectura , que habiendo tantos personajes en la historia , incluso reciente como bien se señala, o de la ficción, que también contiene ricos y esforzados personajes, a parte del Quijote y Jesucristo, bien se podía haber hecho un escrito menos “personalizado”. Estimo que estos días, para algunos tan señalados y con una carga emocional elevada, han pasado una mala jugada.

    De todo lo escrito en el texto salvo “… por ello ve preciso eliminar al nuevo rival cuanto antes, destruirlo cuanto sea posible”. Es cierto que en las redes sociales y en general en Internet, el anonimato protege a muchos estúpidos que lejos de razonar, debatir, proponer, etc., basan toda su intervención en descalificaciones y ataques personales. A falta de algo que decir de valía para el discurso todo lo que hacen es empobrecer, minusvalorar, despreciar a los que no piensen o digan algo contrario a sus formas de pensar (?). Si destruyo la persona, destruyo sus ideas; son los del ” … por qué no te callas¡¡¡” ; los del ” … y tu mas” . Nunca dirán, ni aun con la boca pequeña, ” Lo siento. Me he equivocado. Nunca volverá a ocurrir”. Aquí hay muestras de ello y no nos libramos. Hay que convivir con ello.

    Y tranquila, es muy difícil que yo crucifique a alguien. Nunca quise ser verdugo.

    Reply to this comment
  2. Lucía Risueño 00:05, Abr 01, 2018

    Queridos Caulfield y Clagar, os ruego observéis una de las últimas palabras del escrito, esa que dice “nosotros”, lo cual me incluye en la mala praxis que supone “crucificar”, dándome la posibilidad de cometer semejante error a mi también, por tanto, tan “divina” no me consideraré, si pienso que puedo pecar como el resto, no?
    Me temo que me habéis interpretado mal… y de pensar algo en referencia a lo que muchas veces hacéis conmigo, diría: “Si así trataron a un Dios, qué no harán conmigo…”. Por tanto, no es que me esté equiparando con el protagonista del escrito, aunque puedo deciros que me parece un fantástico modelo a seguir, y lo imitaré tanto como sea capaz.
    Además pensaba, mientras escribía esto, en varios lideres que se ven abocados a la “crucifixión” por serlo, porque por desgracia, la Historia da muchos ejemplos más o menos contemporáneos.
    Hace una disculpa? O preferís seguir “crucificando” (me)?
    (Por lo demás, muchas gracias Calgar por tu apoyo, aunque crítico, siempre respetuoso).

    Reply to this comment
  3. Caulfield 19:14, Mar 31, 2018

    Esta chica está un poco endiosada… je,je

    (Gracias Clagar, cuando leí esto creí que se me había ido la olla, pero compruebo con alivio que no soy el único que ha entendido lo que he entendido…)

    Reply to this comment
  4. clagar 10:49, Mar 31, 2018

    He leído y apoyado en ocasiones las intervenciones de Laura Risueño. No estoy de acuerdo con ella en algunas, muy pocas, de las cuestiones que plantea. Incluso me atrevería a decir que quizás, si tuviéramos oportunidad de matizar algunas de ellas, podría aceptar todos sus planteamientos … hasta ahora. Y lo digo desde mi agnosticismo militante. Creo que la intervención que encabeza este comentario es absolutamente desacertada y la única explicación ( que no disculpa) que encuentro son los desdichados momentos que la “justicia ” le impone con su reciente sentencia.

    Aprovecho para recomendar a quienes corresponda que pese a esa, para mi, desafortunada sentencia, reflexionen y mediten sobre lo que viene proponiendo reiteradamente Laura Risueño por que, mas allá de este despropósito de hoy, que rechazo absolutamente, razones objetivas no le faltan.

    Reply to this comment

Deja tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados con *

  Acepto la política de privacidad

Información sobre protección de datos

  • Responsable: MASHFE, C.B.
  • La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que le solicito es para gestionar tu solicitud en este formulario de comentarios.
  • Legitimación: Tu consentimiento.
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos escribiendo a redaccion@ciudadrodrigo.net así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.
  • Contacto: redaccion@ciudadrodrigo.net.
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad.

 

Banner
Booking.com
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

últimos comentarios

Juan
September 22, 2018 Juan

Siempre lo mismo y los mismos.... Se podian reciclar un poco ; Visto un año Visto [...]

ver artículo
Juan
September 21, 2018 Juan

La comarca esta muerta y para algo importante que crea puestos de trabajo ...todo son [...]

ver artículo
Juan
September 21, 2018 Juan

Hay tantas cosas q molestan.... Las malditas motos durante la concentracion por todo el pueblo( Sres. [...]

ver artículo
Cansado del mercadillo
September 21, 2018 Cansado del mercadillo

Si nadie los quiere en su barrio q quiten el Mercadillo. Q da ambiente a [...]

ver artículo