| Loly Rodríguez Bullón |
| EN DESACATO CON LA TIERRA |
| A MI HIJA ISABEL |
| Te he visto esta mañana jugando con el aire; inquieta mariposa con las alas doradas. Te he visto esta mañana, pequeña mujercita; coqueta, vanidosa, sensible y caprichosa, jugando con tu cielo a ser su Estrella. El sol ponía reflejos en tu pelo; llevabas color de miel en la mirada y tu voz era alegre campana que con su sonido traspasaba la dulce paz de un día caliente con sabor a estrenada Primavera, rebosante de luz y de esperanza. Te he visto esta mañana entre las flores que eufóricas lanzaban carcajadas... y tú eras una de ellas... Y en torno a ti la tierra me pareció más limpia: olía a hierba fresca y cuando me miraste, la miel que había en tus ojos, se transformó en inmensa laguna de inquietante belleza... Y to tan humilde espectadora de tu mundo, quisiera plasmar este tiempo tan tuyo en un poema, para ofrecértelo ese día en el que ya no seas niña; cuando ya quede atrás tu pícara inocencia, cuando sientas otra clase de amor y la sangre te hierva, cuando también te llegue el primer desengaño y me sientas lejana, recuerdes que, cuando te he visto esta mañana, te amé con tanta fuerza, que quise irme contigo, prendida de tus alas, y ser parte también de tu sol, de tu cielo y de tu estrella. |