LOLY RODRÍGUEZ BULLÓN
por José Antonio Martín Sánchez
    
POR TROCHAS DE MUERTE
   
Por senderos de la nada

camina tu alma... dormida,

sonámbula y ensimismada,

parece un cuerpo sin vida.

Expande triste mirada,

ojea como embaida,

tal vez vislumbrando un hada

entre penumbras perdida.

¡Muñeca desangelada

que busca paz en la huída!

 

Congoja de amanecer...

despertar en noche oscura

con auroras sin albores,

sólo intrincada espesura.

Albas ciegas que, sin luz,

son tinieblas de negrura,

de lobreguez y de muerte

en un vivir sin ventura.

¡Empezar un nuevo día

es un potro de tortura!

 

Buscas mil trochas, sin cuento,

tronchas abrojos y espinos...

escoges los escabrosos

retando aciagos destinos.

Triscas cual cabra montés,

te bañas en remolinos

siempre persiguiendo riesgos,

procuras los más dañinos.

¡Arrecife o peñascal

tus preferidos caminos!

 

Amiga Loli Bullón...

vida alocada de tumbos

sin brida en tu corazón

ni polar de vagabundo.

¡Dormir es dulce evasión!

Tu cabeza... una balumba

donde el alma está en prisión

y rememora otros tiempos.

¡Velero sin singladuras

por que rompiera el timón!

 

Veleta, que gira y gira

sin marcar ningún sendero.

Tus alforjas van vacías...

sólo ensueños de arriero.

¡Todo un fárrago tu alma!

caminas al retortero

-Quijote de tus quimeras-

sin encontrar agujero.

¡El viento lleva poemas

de tu puro reverbero!

 

¡LOLI!... ¡Donde quiera que estés!...

Si, al fin, encontraste el cielo,

vayan contigo estos versos

y te sirvan de consuelo.

Los tuyos... fueron un bálsamo

cual murmullo de arroyuelo,

conformando la diadema

para recoger tu pelo.

¡Te corono de laurel...

del Parnaso "Reyezuelo"!

José Antonio Martín Sánchez