3.2  TASAS O ÍNDICES DE NATALIDAD

    Vamos a obtener, por consiguiente, las cifras de la natalidad en relación con la población, que convencionalmente se hacen referidas a mil habitantes, lo que por un lado nos indicará las variaciones a través del tiempo y por otro nos permitirá hacer comparaciones con otros colectivos, incluso a escala nacional o europea. Es la llamada tasa o índice de natalidad, que se obtiene dividiendo el número de nacimientos por la población y el resultado se multiplica por mil. Según esto hemos obtenido los valores siguientes:

Cuadro número  6.- Tasas de natalidad por mil habitantes sobre las medias de nacimientos censales

Año Tasa
1871 47,7
1877 45,3
1887 43,8
1890 49,5
1900 41,9
1910 36,2
1920 39,6
1930 26,1
1940 22,6
1950 30,2
1960 27,9
1970 15,3

   Hemos realizado una gráfica para su mejor comprensión, que va también junto con la de la  mortalidad:

    Mediante la observación de dicha gráfica vemos que hasta el censo de 1920 las tasas de natalidad son altísimas. A partir de entonces se ve una disminución, si bien con llamativas diferencias entre unos censos y otros, y por fin en el censo de 1970 la natalidad experimenta un descenso considerable.

    Para que sirva de comparación, véase el siguiente cuadro tomado de DÍEZ  NICOLÁS (17).

Cuadro número  7.- Tasas de natalidad por mil habitantes en España

Años Tasa
1861-1870 37,9
1881-1890 36,2
1891-1900 34,8
1901-1910 34,5
1911-1920 29,8
1921-1930 29,2
1931-1935 27,0
1936-1940 21,6
1941-1945 21,6
1946-1950 21,4
1951-1955 20,3
1956-1960 21,4
1961-1965 21,3
1966-1970 20,0

   En este último cuadro se ve un descenso regular y progresivo desde la cifra de 37 al comienzo de la relación hasta la de 20 en 1970.

   De la comparación entre ambos cuadros, resaltan los siguientes hechos:

    1.- La natalidad en Ciudad Rodrigo es considerablemente alta, en algunos casos de hasta 10 puntos, generalmente 6 ó 7, lo que nos parece una diferencia considerable. Esta diferencia es mucho mayor hasta 1920. Después de esta fecha si bien sigue alta, es más moderada.

    2.- Existe una gran variabilidad en los distintos censos, cosa que no sucede a nivel nacional.

    3.- La tasa de natalidad de 1970 es excepcionalmente baja.

    Por su importancia, desarrollaremos el primer punto en el apartado siguiente. Respecto de la gran variabilidad que se observa en los distintos censos, diremos que cuanto más pequeña es una comunidad el grado de variabilidad es más grande, ya que es muy sensible a cualquier cambio en las costumbres o pautas de comportamiento, movimientos migratorios, etc. Por el contrario, a nivel nacional se ven las tasas de natalidad ir decreciendo con notable regularidad, ya que al tratarse de grandes masas de población el promedio resulta equilibrador y el del censo, en este caso, es regular.

    Por parte del brusco descenso de la tasa de natalidad de 1970, que difiere con mucho de la tasa a nivel nacional, y que se anticipa en unos años al descenso que tiene lugar al ponerse en marcha los medios anticoncepcionales (bien farmacológicos o instrumentales) no obedece más que a la costumbre, a veces necesidad, cada vez más evidente, de ir a dar a luz a los centros sanitarios y asistenciales de la capital de la provincia, con lo cual el número de nacimientos es notoriamente menor que el real.